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Playa de Benijo: la joya salvaje del norte de Tenerife
Situación en 2026: cerrada oficialmente
Antes de planificar la visita: la Playa de Benijo está cerrada por el Ayuntamiento de Santa Cruz desde julio de 2024, después de que cayeran rocas del talud situado junto a la escalera de acceso. En septiembre de 2026 el Ayuntamiento calificó la estabilización de ese talud como obra de emergencia, pero no se había anunciado fecha de reapertura y la Policía Local puede sancionar a quien baje. El mirador sobre la playa, los restaurantes y la vecina playa de Almáciga siguen abiertos, y la vista de los Roques de Anaga es la misma desde arriba. Consulte las novedades municipales antes de ir; el resto de esta guía describe la playa tal como es cuando está abierta.
Por qué merece el viaje
Benijo es la imagen de la costa de Anaga, dentro del Parque Rural: una cala de arena negra y callaos de unos 300 metros de largo, cerrada por acantilados, con los Roques de Anaga emergiendo del mar enfrente. No hay edificios sobre la arena, ni hamacas, ni más ruido que el del oleaje. Con marea baja aparece una amplia lengua de arena y los roques más cercanos a la orilla, el Roque de Benijo y La Rapadura, quedan sobre arena seca; con marea alta la playa se reduce a una franja bajo el acantilado. Aquí las tablas de mareas importan más que en cualquier otra playa de la isla.
Cómo llegar
Desde Santa Cruz, tome la TF-12, que atraviesa el Parque Rural de Anaga entre laurisilva hasta El Bailadero, y después la TF-134, que baja a Taganana y sigue por la costa pasando Roque de las Bodegas y Almáciga hasta el caserío de Benijo; calcule alrededor de una hora desde la ciudad. La carretera es estrecha y sinuosa, con guaguas y coches de alquiler en ambos sentidos. En transporte público, la línea 946 de TITSA une el Intercambiador de Santa Cruz con Taganana y Almáciga, con menos servicio en invierno; desde Almáciga quedan aproximadamente un kilómetro y medio a pie por la carretera. En veranos anteriores un servicio solo estival ha llegado hasta Benijo; consulte la web de TITSA.
Aparcamiento y bajada
No hay aparcamiento. Los visitantes dejan el coche en los márgenes de la carretera en el caserío de Benijo y en las zonas de aparcamiento de los dos o tres restaurantes de arriba, que se llenan enseguida los fines de semana y a la hora del atardecer. Desde el caserío, un sendero con una larga escalera baja hasta la arena; cuente con diez o quince minutos de bajada y algo más de subida, y lleve calzado cómodo y cerrado en lugar de chanclas. El acceso no es apto para carritos ni para personas con movilidad reducida.
Servicios y seguridad
En la playa no hay servicios permanentes: ni duchas, ni aseos, ni socorristas, ni quioscos. Los restaurantes de la parte alta sirven pescado fresco y platos canarios como las papas arrugadas, y esa es toda la infraestructura. El mar es Atlántico abierto, con un oleaje potente y corrientes de resaca; el baño es solo para nadadores experimentados con el mar en calma, y nunca cuando el estado del mar indique lo contrario. Vigile la marea, que puede aislar el extremo de la playa, y el acantilado, que es el motivo del cierre actual. El naturismo es tradicional en Benijo, como en otras calas de Anaga.
Atardecer y sendero costero
Al caer la tarde el sol se pone sobre el Atlántico y los roques de la playa se recortan en negro contra el cielo: es el atardecer más fotografiado de la isla y la razón de que la carretera se llene desde media tarde. En verano, llegue antes de las 18:00 para encontrar sitio, y evite los fines de semana si busca tranquilidad. Con marea baja también se puede recorrer la costa entre Almáciga y Benijo por la orilla y por el sendero PR TF 06.2, que continúa hacia el este hasta El Draguillo; incluye un tramo de rocas y callaos lento de caminar, así que calcule más tiempo del que sugiere la distancia.